INTERVENCIÓN POLICIAL TRAUMÁTICA

Durante la vida profesional de un Policía hay momentos de especial vulnerabilidad, sobre todo cuando han estado en juego los derechos más importantes de uno o de terceros, como la vida, la integridad física, la salud… Cuando un Policía ha tenido una intervención armada, ha visto fallecer a un compañero, pertenece a un grupo policial que está constantemente en el límite debido al contenido del mismo… hace falta un protocolo que baje las pulsaciones, la emociones, que sepa reinterpretar los pensamientos en su justa medida ante intervenciones críticas.

En la imagen se reflejan esos cuatro momentos que deberían tenerse en cuenta después de intervención policial estresante: Asistencia sanitaria y descanso en el primer momento. Después, una vez asimilada la situación y hecha una evaluación justa de la intervención, vendría la toma de declaración en la oficina de denuncias. En tercer lugar, al cabo de una semana un Debriefing con el jefe, compañeros, especialistas en el que se expondría técnicamente el caso y posibles soluciones. Para terminar, al año se haría una valoración de seguimiento.

Con esta secuencia, el aparato mental del agente estaría listo para trabajar de nuevo, habiendo crecido mental y técnicamente. La toma de declaración sería más objetiva, integrando de forma cronológica, objetiva y menos emocional la intervención. El grupo policial al que pertenece el agente, el jefe y el propio policía aprenderían de la situación: Finalmente los servicios de prevención de riesgos laborales evaluaría y sacarían conclusiones para futuras intervenciones.

Equipo ViveCNP

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